En nuestras manos la pubertad de la gónada se hincha
como una jalea sexual que anda en bocas
como una jalea de existencia y dura que vendrá mañana
irremediable a nuestro destino de padres que fecunda hijos
y nietos y otros muertos en autos y en sillones descuidados
en espacios de libertad usada en fuegos que no vigilan
donde los trozos de culpa se amontonan en flores de odio
con miedo de costumbre infierno y vida entera y Amor perfecto.
lunes, noviembre 20, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Veo que te quedó gustando eso de flot de odio mmm
está bién poeta, me gustan esta clase de poemas,aunque nacen de sentimientos no tan bonitos a veces jajaj, pero son los que mejor quedan
flor, perdón.
Publicar un comentario