martes, noviembre 14, 2006

Flor de odio

Animal del aire raro, enrarecido, turbio
que vienes, que llegas, que entras con tus deseos peludos
a fragmentar en trizas, en pedazos mis fisuras estables;
yo te aborrezco, animal, negro, sudoso,
yo te aborrezco.

Tus mucosas me son horrendas en olores,
en sabor agraz, en dulces muertos y fúnebres,
y tu sabor a gatos y perros, a vacas húmedas detesto.

¡Ah, sólo piedras!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que debes hacer es lavarte un poco más, quizá ahí está la clave...
Esa flor de odio, que en el momento de odio no tiene mucho sino al contrario, está muy bien representada, creo sentir ese odio que te llevó a escribir de tal manera, y yo también lo siento, o más que odio no sabría cómo explicar ese sentimiento de rabia y decepción, pero luego pienso y digo que somos humanos y tendremos que pasar por el jardín varias veces, porque es algo que viene de nos, aunque nos cueste, pero se puede no atravesar.

Anónimo dijo...

"Macetero prohibido": esa metáfora es torturadora, de muy dificil interpretación. Aunque verdad, ni tanto; si las has usado como tu nombre, es la metáfora de tu condición: eres lo prohibido. La interpretación es valiente; pero el poema es lo suficientemente ambiguo como para llegar hasta el infinito.
(Palabrería vana la mía)

Tinin¥ dijo...

no soy la única que ha interpretado cosas que no son jaja

Tinin¥ dijo...

incluso creo que le dieron la misma interpretación que yo, o parte ja ja