Resulta, entonces, que algunas cosas sólo pueden ser vistas, como la felicidad. Desde un segundo piso, por ejemplo, veo estudiantes, alegres, bromeando y riendo mutuamente: es la felicidad, me digo, en alguna de sus formas, son felices. Pero, al momento de buscarla de forma egoísta para mí, para asirla del codo sobre mi pecho y susurrarle, se esfuma. En la televisión, a veces, la representan algunos actores con éxito o, de manera perniciosa, algunos avisos publicitarios la evocan y la asocian con algún producto, y me llega de inmediato la melancolía por el futuro, la quiero, me digo. Pero, la felicidad podemos verla, imaginarla, y nunca viene al cuerpo, no se nos queda en la sangre sucia.
jueves, noviembre 30, 2006
miércoles, noviembre 29, 2006
De la felicidad
Tocar, tocarlo todo, con los ojos o los tejidos de la mano. Oír la voz, gritar la voz, ser causa y consecuencia viva. Llorar adentro y reír afuera: la vida se resume en estas básicas palabras. Las imposiciones más sublimes del quehacer social sólo destruyen esta función primera, imposiciones como trabajar, aprender, y son la causa de infelicidad. El ocio rescata a veces, nos restaura, pero con brevedad. La vida entera consiste en restaurar lo que fuimos, en ser los nuevos adanes y evas de ayer. El hombre aspira a un cielo, y el cielo no es otra cosa que el símbolo de felicidad. La felicidad no está presente, pero tenemos el símbolo. Si existe el símbolo, el referente ha de estar o estuvo en alguna parte.
miércoles, noviembre 22, 2006
Del valor literario, Microensayo
Hoy hice intento, como es mi ociosa costumbre, a escribir un poema. La primeras líneas versaban Tu beso tenue y fresco, como la lluvia: líneas en evidencia harto vanas, superfluas, si hasta melosas. Me detuve de inmediato, como era de esperar mesura, anticipándome a una pueril composición y reflexioné. “Resulta, pues, Miguel, que escribir no es más que un acto de adivinación y probabilidades”, me dije. “Se trata la cuestión de, mediando el lenguaje, tratar de adivinar lo que el otro (en los casos modestos) o los otros (en asuntos de peces gordos) quieren escuchar. Entonces, un escritor es un tipo dedicado con ahínco profesional a persuadirnos de que es el mejor diciendo.”. Luego, no pude explicarme cómo la sociedad mundial ha tolerado tantos años de Literatura Universal y cómo eleva ídolos tras ídolos si decir es la actividad más simple y universal, análoga a respirar o el latir del corazón. Después redacté la segunda línea, aún más vana y culposa.
Autores, lectores y Literatura: Microensayo
Hay días en los que subo a una montaña no muy alta a mirar esa tierra poblada que llamamos Literatura. Una vez allí el show me parece siempre absurdo y las hambres ya vistas: personas tratando de sobrevivir por las palabras. Hay uno que trata de surgir por allá en las afueras y uno consagrado en el centro para quien se reservan las reverencias. A veces creo que es Borges sentado, macilento y hondamente inglés; pero otro, mirando de la misma forma, en altura cercana y con similar actitud de espíritu, sienta a otro. Es aquí el momento en que comprendo que leer y escribir es un círculo vano, un juego adulto, en donde se hacen malabares para los otros por puro afán de conseguir ese vano estímulo que es la aprobación de un ser externo. Y lo que uno hace, se quiera o no, termina con la muerte.
lunes, noviembre 20, 2006
There
En nuestras manos la pubertad de la gónada se hincha
como una jalea sexual que anda en bocas
como una jalea de existencia y dura que vendrá mañana
irremediable a nuestro destino de padres que fecunda hijos
y nietos y otros muertos en autos y en sillones descuidados
en espacios de libertad usada en fuegos que no vigilan
donde los trozos de culpa se amontonan en flores de odio
con miedo de costumbre infierno y vida entera y Amor perfecto.
como una jalea sexual que anda en bocas
como una jalea de existencia y dura que vendrá mañana
irremediable a nuestro destino de padres que fecunda hijos
y nietos y otros muertos en autos y en sillones descuidados
en espacios de libertad usada en fuegos que no vigilan
donde los trozos de culpa se amontonan en flores de odio
con miedo de costumbre infierno y vida entera y Amor perfecto.
martes, noviembre 14, 2006
Flor de odio
Animal del aire raro, enrarecido, turbio
que vienes, que llegas, que entras con tus deseos peludos
a fragmentar en trizas, en pedazos mis fisuras estables;
yo te aborrezco, animal, negro, sudoso,
yo te aborrezco.
Tus mucosas me son horrendas en olores,
en sabor agraz, en dulces muertos y fúnebres,
y tu sabor a gatos y perros, a vacas húmedas detesto.
¡Ah, sólo piedras!
que vienes, que llegas, que entras con tus deseos peludos
a fragmentar en trizas, en pedazos mis fisuras estables;
yo te aborrezco, animal, negro, sudoso,
yo te aborrezco.
Tus mucosas me son horrendas en olores,
en sabor agraz, en dulces muertos y fúnebres,
y tu sabor a gatos y perros, a vacas húmedas detesto.
¡Ah, sólo piedras!
jueves, noviembre 09, 2006
El corazón, él y ella
I
Estos niños se quieren querer:
de mañana
temprano
de tarde
cayendo
de noche
dormidos
Llenan su corazón
con el otro y con el suyo:
¡estos niños tiernos!
Él escribe cosas para ella
Ella escribe cosas para él
¡y ambos bajan del cielo una flor!
II
Estos niños se quieren:
(la magia roja atrapada en palabra)
de improviso
en sorpresa
de enredos
en alcobas
de jugando
en verdes plazas
Llenan su alma con Dios
con el otro y con el amor:
¡estos niños santos!
Ella escribe cosas para él
Él escribe cosas para ella
¡bajan del aire una flor!
Estos niños se quieren querer:
de mañana
temprano
de tarde
cayendo
de noche
dormidos
Llenan su corazón
con el otro y con el suyo:
¡estos niños tiernos!
Él escribe cosas para ella
Ella escribe cosas para él
¡y ambos bajan del cielo una flor!
II
Estos niños se quieren:
(la magia roja atrapada en palabra)
de improviso
en sorpresa
de enredos
en alcobas
de jugando
en verdes plazas
Llenan su alma con Dios
con el otro y con el amor:
¡estos niños santos!
Ella escribe cosas para él
Él escribe cosas para ella
¡bajan del aire una flor!
martes, noviembre 07, 2006
Élego IX
Del privilegio que es la vida tengo sus pocas ganas
de morir y de olvidar.
Ganas de perder una idea justa y salir mal.
Puedo, si alcanza esa gracia de macho,
en alguna noche torpe embarazar
infinitas mujeres de infinitos tristes futuros;
puedo en el placer perpetuar, con su impronta,
la sucesión humana de lamentos:
¡ser de eslabón de muertes y olvidos!
de morir y de olvidar.
Ganas de perder una idea justa y salir mal.
Puedo, si alcanza esa gracia de macho,
en alguna noche torpe embarazar
infinitas mujeres de infinitos tristes futuros;
puedo en el placer perpetuar, con su impronta,
la sucesión humana de lamentos:
¡ser de eslabón de muertes y olvidos!
Ejercicio interior
La abuela tiene edad aún para estas cosas y eso nos conviene ¡flojos! y camina al menos y no está tullida como el viejo y puede destapar el baño único de la casa porque nosotros jamás hemos proyectado el rebose y por esos echamos el papel en la taza como si fuera azúcar y todavía ella lucha con el sopapo y con la vejez y ni se puede la diabetes que la trae con miedo ¡mucho miedo! por su dedo que está hinchado con una herida bien roja y no quiere perder su pierna por supuesto quién querría perder su pierna ni joven ni viejo qué haría yo sin correr ni saltar con los deportes muertos la vida estaría coja y su hija que es mi madre diría por qué no te cuidaste lo que dijo el doctor pero con suerte este agosto muere el abuelo y descansa la abuela de sus rezongos y podría dormir hasta muy tarde con el desayuno en la cama que le encanta traído por la empleada humilde que le encanta manduquiar hasta en las horas extras que no le paga que según dice mi tierna vieja son su deber pero es una vieja mandona que destapa el baño y que de seguro está llorando antes de subir a su cama vetusta y su pieza vetusta que amanece dulce con olores tan frutosos que no se explican como olores de vieja ¡mi vieja!
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