El poeta tiene dolores para dar ¡corazón!
dolores que no quieren estar con el poeta.
De esos, que jóvenes y vivos, no tienen Dios.
De esos, que sin olvido y muertos, perduran.
Y vaya que perduran en días que no amanecen.
Como fríos escondidos de mañana perduran.
El poeta tiene dolores ¡mi alma! para dar
dolores que no quieren estar con el poeta.
miércoles, octubre 18, 2006
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
MMMmm veo que has publicado acá también tu poema que tanto me gusta mmm =)
Publicar un comentario